la ventana de memo
Tuve la fortuna de conocerlo durante mis primeros años en la tres veces heróica -perdóname Puebla- Facultad Jurisprudencia. El ya estaba por terminar sus estudios, por ir a la lunada; yo comenzaba a estudiar derecho romano con El Rojo y constitucional con Quintero.
Y nada. De esas cosas que se pueden en el facebook. Me manda Memo un “qué ha sido de tu vida” y que le respondo. Y, como andaba con la novedad de tipOrdinario, le pido lo visite. Y vasssssssssss. Que me escribe de nuevo y me dice que le dan ganas de entrarle a esto de los blogs. Un par de mensajes hemos compartido desde entonces.
Hoy por ejemplo recibí, también por Facebook, la noticia que tiene blog. Ahora que lo veo en http://memo-ventana.blogspot.com/ me entero que su blog está más vistoso que el mío y disfruta de funciones como recomendar páginas y otros blogs y cosillas como esas que yo, en este medio-jodidillo-medio no puedo.
No te vas arrepentir mi Memo. Esto de escribir por escribir, sólo porque necesitas hacerlo, -como la MasterCard- no tiene precio. Y cuando alguien te lee, puuuuuuts: nada se le compara.
-