Tres reyes magos
No se portaron mal; tal vez todo lo contrario. Me permitieron hablar y eso ya sería bastante decir. Tardé, incluso más que ellos y las preguntas y el mensaje final del moderador de la mesa giró en torno al tema que yo expuse; no el de ellos. Eran tres contra uno, o mejor dicho ellos tres y yo, como agregado.
Los tres reconocidos académicos en sus materias. Alguno de ellos, incluso, aparece en la bibliografía que consulto en la investigación. Todos ellos educados en el extranjero y pertenecientes a todos los grupos, camarillas y pandillas académicas que este país les puede ofrecer. Y, cuando no ha tenido más que ofrecer, ellos mismos se las habrán inventado por lo que, además de participantes, son presidentes o coordinadores generales.
Me dejaron hablar y compartir la mesa. Ellos dijeron misa en sus temas, yo apenas si susurré un “angel de mi guarda…”
Total que me me dejaron hablar. Uno, inlcuso se acercó y hasta comentarios me hizo. Los tres reyes magos fueron bien portados mientras expuse en el Congreso de la CEMEFI.
De esas cosas que no entiendo.
Después del 2002, en México, se ha vivido un boom en la creación de organismos “pro-transprencia”. Y nótese que las comillas son intencionales: desde como lo veo, estos organismos han servido más como inhibidor que como impulsor del tema.